Cuando la obesidad se hereda de mamá y papá

Cuando hablamos de prevención de la obesidad infantil casi siempre pensamos en dieta saludable y ejercicio enfocado al niño. Estos son los factores más conocidos. Pero ahora sabemos que incluso antes de pensar en tener hijos ya podemos disminuir el riesgo de obesidad en nuestra descendencia.

Por supuesto que lo hijos se reflejan en sus padres, y es muy probable que si llevamos un estilo de vida saludable nuestros hijos nos imiten.  Pero más allá de la imitación, también influyen en el riesgo de obesidad infantil los cambios en nuestros genes. Y específicamente en la epigenética.

LA HERENCIA DE PAPÁ

Si llevamos un estilo de vida poco saludable (tabaquismo, dieta alta en grasas, sedentarismo….) es muy probable que alteren a nuestros genes. Estos cambios, en el caso del varón, afectan a los genes contenidos en los espermatozoides, de tal forma que pueden transmitir la predisposición a diversas enfermedades (entre ellas la obesidad) a los hijos.

Varios estudios han encontrado diferencias en los genes de los espermatozoides de hombres con peso normal en comparación con aquellos que tienen obesidad. Por tanto estos cambios se pueden heredar a nuestros hijos.

LA HERENCIA DE MAMÁ

A las mujeres los hábitos de vida poco saludables terminan influyendo en los genes (de forma similar a los varones).

Pero además, hay suficiente evidencia que demuestra que los hijos de madres con obesidad antes y durante el embarazo presentan más riesgo de obesidad infantil en comparación con los hijos de mujeres con el peso normal.

¿Y CUÁL ES LA MORALEJA?

Qué la mayoría de los cambios en los genes fruto de un estilo de vida poco saludable son REVERSIBLES.

Y lo más importante: incluso antes de tener hijos ya podemos prevenir la obesidad infantil.

¡Si te cuidas tú, cuidas de ellos también!

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *