CUIDADO: La obesidad infantil aumenta durante las vacaciones de verano

Al finalizar el curso escolar, la mayoría de los niños y adolescentes merecen desconectar de la rutina de deberes u otras obligaciones escolares.

Es el momento perfecto para disfrutar y continuar con un estilo de vida saludable en familia.

Esto sería lo ideal. Pero parece que es más utopía que realidad.

Durante el verano las familias tenemos generalmente dos opciones:

  • Continuar con un estilo de vida saludable: dieta mediterránea con actividad física regular, o
  • Tirar por la borda todo lo ganado durante el año escolar: que nuestros hijos coman productos no saludables frecuentemente, que pasen horas y horas delante del televisor y de la consola, y que se vuelvan sedentarios.

Aunque me gustaría ser optimista, contamos con datos que sugieren que desgraciadamente la mayoría de las familias optan por el segundo escenario (“Tirar por la borda todo lo ganado”):

 

  1. Durante el verano los niños comen hasta 5 veces más azúcar de la recomendada: la mayor parte en forma de helados y bebidas azucaradas. Sólo el 10% de los padres durante el verano ofrece mayor aporte de frutas y verduras a sus hijos.
  2. El consumo de “comida basura” pasa de ser ocasional a frecuente: sobretodo ultraprocesados, fritos, pizzas y hamburguesas.
  3. Los niños duermen menos y se mueven poco.
  4. Al finalizar el verano la prevalencia de obesidad y de sobrepeso aumentan entre  3% y 5% respectivamente.
  5. Cada año el ciclo se repite: si no se rompe el círculo vicioso cada año aumenta la tasa de niños con sobrepeso u obesidad
  6. Los más afectados por este fenómeno son los escolares (6-8 años) y los adolescentes (períodos críticos para el desarrollo de obesidad).

 

Por supuesto que nuestros hijos merecen algún capricho (helados –ocasionalmente– y tiempo en pantalla) en verano. Pero todo controlado y preferiblemente de forma estructurada (actividades con horario y duración determinada).

¿Y qué pueden hacer los padres para conseguir el equilibrio durante las vacaciones de verano?

 

  1. Mantenlos bien hidratados con agua y no la sustituyas de forma sistemática con zumos o similares. Y esto lo deben aplicar los padres también.
  2. Ofrecerles de forma ocasional durante el verano helados: 1 vez a la semana sería suficiente.
  3. Recordar que un zumo NO es igual a una pieza de fruta: Desde un punto de vista nutricional la fruta entera tiene mejores propiedades (saciedad, fibra, sin azúcares añadidos). Objetivo: 5 piezas al día.
  4. Que siempre haya ensalada o verdura en el plato.
  5. Al igual que los helados, los productos altos en grasas poco saludables y muy calóricos (pizzas, hamburguesas, fritos, alimentos procesados) deben consumirse ocasionalmente: un máximo de 2 veces al mes sería lo recomendable.
  6. Que duerman al menos 8 horas todos los días.
  7. Restringir las horas delante del televisor, ordenador, Tablet o videoconsola: un máximo de 2 horas diarias.
  8. Actividad física (divertida por supuesto) en familia al menos 5 veces por semana: paseos caminando o con la bicicleta, excursiones, natación, deportes de balón…….

 

¿A qué no es tan difícil?

Si cuidarles no está reñido con la diversión.

¡Cuídate!¡Cuídales!

 

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