Signos de alarma en Obesidad Infantil I: El papel de las gráficas de crecimiento

Cuando hablamos de obesidad infantil, la mayoría de las veces nos referimos a la denominada obesidad exógena.

La obesidad exógena es la que se debe a factores externos (dieta poco saludable, sedentarismo, determinantes socio-económicos, entre otros) y representa > 99% de los casos.

 

Al resto de los casos (<1%) se les denomina obesidad endógena (también denominada obesidad secundaria) y son originadas por causas genéticas y/o endocrinas.

La obesidad endógena puede ser potencialmente grave y/o tener tratamiento específico.

«Es muy importante pensar en la obesidad endógena en la edad pediátrica. Así podremos diagnosticarlas y ofrecer al niño, al adolescente y a sus familias el mejor abordaje posible».

EL PODER DIAGNÓSTICO DE LAS GRÁFICAS DE CRECIMIENTO

Para los pediatras y demás profesionales sanitarios que atienden a niños y adolescentes, las gráficas de crecimiento aportan muchísima información.

Tras hacer el diagnóstico de obesidad (+2DE del Z-Score de IMC en Curvas de Hernández 1988), debemos fijarnos en parámetros como la talla, y más específicamente en la velocidad de crecimiento.

En un niño con obesidad exógena, además de la evidente ganancia ponderal, se observa «aceleración» del crecimiento. De hecho es muy frecuente que inicialmente sean los más altos de la clase (aunque posteriormente este aumento de la velocidad del crecimiento pueda afectar a la talla final).

Gráfica de crecimiento de un niño con obesidad «exógena», causa más frecuente de obesidad infarto-juvenil en la actualidad

Pero si tras diagnosticar a un niño o adolescente de obesidad observamos una «desaceleración» del crecimiento (es más específico que una talla baja), debemos ponernos en alerta, ya que muy probablemente nos encontremos ante un caso de obesidad endógena o secundaria.

Gráfica de crecimiento de un niño con hipotiroidismo primario adquirido (causa de obesidad endógena)

Si se observa obesidad desde los primeros meses de vida asociado a talla baja (<p3) y velocidad de crecimiento lenta, hay que descartar causas genéticas de obesidad. La obesidad en menores de 2 años requiere de valoración por el pediatra, que remitirá a atención especializada para valoración.

En la siguiente gráfica, se comparan 3 patrones de crecimiento en niños y adolescentes con velocidad:

A) Obesidad endógena: Obesidad + aceleración del crecimiento (aumento de la velocidad de crecimiento)

B) Obesidad exógena adquirida: Crecimiento normal durante la primera etapa de la infancia, seguido de aumento de peso y desaceleración del crecimiento (como ocurre en el hipotiroidismo adquirido, déficit adquirido de hormona del crecimiento (GH) o en el Síndrome de Cushing).

C) Obesidad exógena intrínseca: Desde la primera etapa postnatal, se observa obesidad, talla baja (<p3) y velocidad de crecimiento disminuida. Este patrón se observa en algunas causas genéticas de obesidad.

 

Grafica comparativa del patrón de crecimiento en niños/adolescentes con obesidad: A) Obesidad exógena; B) Obesidad secundaria (p.e. Síndrome de Cushing); C) Obesidad secundaria de causa genética.

«Los pacientes con sospecha de obesidad secundaria, así como los lactantes con obesidad o niños/adolescentes con obesidad rápidamente progresiva SIEMPRE deben ser remitidos a Endocrinología Pediátrica para valoración clínica y estudio».

¡¡Nunca infravalores todo lo que te pueda decir la gráfica de crecimiento!!

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